En San Cristóbal viven aproximadamente 22.000 personas. Hay tiendas, calles, agua limpia, suministro público de electricidad, un mercado diario, unas cuantas docenas de casas de piedra y muchas chozas de madera que dejan mucho que desear. Pero muy poca gente puede aprovechar esta infraestructura.
Para muchos Indios de los alrededores aún más pobres, San Cristóbal representa la esperanza a una estructura estable para una vida caótica. Esta afluencia plantea problemas agudos.

Para garantizar a largo plazo una situación residencial estable e independiente, sobre todo para madres solteras, vamos a adquirir y cultivar terrenos.
En la periferia del pueble de San Cristóbal vamos a adquirir una por una hasta 30 parcelas (de 10 x 20 m cada una). Las primeras 15 parcelas ya han sido adquiridas y el dinero para tres casas está disponible. Por cuestión de gastos empezaremos con las obras en cuanto tengamos la financiación para otras dos casas. Una parcela cuesta 1.500,00 € y una casa de piedra 2.500,00 €.
Existe la opción de dotar las casas de agua y electricidad a corto plazo, lo cual naturalmente elevaría notablemente los niveles de higiene y de vida.
Para los muchos niños que se supone que vivirán allí algún día esperamos que la continuidad y un sistema social que funciona les proporcionarán un futuro.