Silvie, Anabel y Cristina tienen 4, 6 y 8 años respectivamente, son huérfanas, la madre y el padre murieron de sida. Después de la muerta de la madre, Silvie (4) fue la primera en llegar al centro debido a su desnutrición. Silvie también tiene sida, en estado avanzado, seguido por su hermana Anabel (6) que también enfermó de sido pero en un estado que tiene mejor tratamiento; la última en ser recibida por las monjas fue Cristina (8). Elle no ha enfermado de sida. Su padre no biológico la envió a trabajar a otra casa por 10 Euros al mes. Cuando el asunto se investigó, las monjas lo arreglaron para acogerla también en el hogar infantil.

Sonya tiene 14 años, vivió la mayor parte de su vida en la calle y llegó a las Madres a través del tribunal tutelar. Tiene un defecto de articulación y nunca aprendió a comunicarse._Desde hace dos años puede comer a diario, dormir sin preocupaciones y establecer una base de confianza. Puede acudir a una clase especial para sordomudos en Coban y poco a poco vuelve a reír.

Victor, 6 años, con una grave minusvalía psíquica y física.
Lleva tres años viviendo en el convento, su madre le entregó a una enfermera cuando ésta realizó una visita en el campo. La madre no se pudo ocupar del niño y tuvo que abandonarlo, o mejor dicho, renunciar a él. Su curación es muy lenta y seguramente no podrá andar nunca.