Otra gran labor de las "Madres de los desamparados" consiste en conocer a todas las familias que viven en el área de influencia de su convento así como sus historias y condiciones de vida.
Son abiertas y muestran un gran interés, prestan ayuda moral y práctica a las "familias" sobrecargadas o a lo que queda de la familia, porque muchos padres han abandonado a sus mujeres e hijos.

Dos veces al año las monjas reparten lotes de regalo.

La cantidad y el contenido dependen del destinatario; los lotes contienen alimentos básicos y donaciones de ropa. La distribución de esta ayuda material se realiza según un estricto reglamento que tiene en cuenta los siguientes factores, entre otros:

¿Cuántos miembros tiene la familia? ¿En qué condiciones residenciales vive? ¿Hay un padre que tiene ingresos? ¿Cuántos de los niños tienen permiso para acudir a la escuela?

Distribuir estos recursos tan limitados de la manera más justa es lo que les causa verdaderos quebraderos de cabeza a las monjas que están con Madre Puri, pero estos lotes de regalo representan una ayuda existencial en un día a día deprimente para casi todos los beneficiarios.