"Verdaderamente pobre es a quien le deniegan una formación escolar."

La situación de los Indios de Guatemala se caracteriza por la falta de derechos y un constante desabastecimiento.
Los niños son los que más sufren las injusticias sociales y económicas. El trabajo infantil así como la trata de menores y la prostitución forzosa son una práctica habitual; allí el derecho a una formación escolar no existe aún ni en el siglo XXI. Para ayudar a los Mayas a largo plazo y crear unas condiciones estables, el mayor número de niños posible necesita una formación escolar.
Sin embargo, en una región en la que sólo la mitad de los hombres ganan 1,90 € al día como jornaleros, los niños se convierten rápidamente en mercancía y mano de obra. Si los padres mismos no saben leer ni escribir, pero bien saben que los niños pueden ayudar en el campo, en la casa o llevando cargas, hace falta una ardua labor de enseñanza e instrucción.
Esa difícil labor de convencer a las familias la realizan las monjas. Intentan enseñarle a leer, escribir y calcular a al menos un niño en cada familia._Pero en su escuela los niños también aprenden cosas tan elementales para el buen funcionamiento de una sociedad como la higiene, el orden y la conducta social.